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El sueño que Modric tenía cuando jugaba en un parking resguardado de las bombas

El sueño que Modric tenía cuando jugaba en un parking resguardado de las bombas

El estadio Luzhniki se puso en pie para aplaudir ayer al genial Luka Modric, que no hizo el mejor partido de su vida, pero cuyo talento, esfuerzo y trayectoria conmovieron a los 80.000 hinchas presentes en el estadio moscovita. Le aplaudieron hasta algunos ingleses, no todos, en una ejemplo más de que Luka está por encima de cualquier club o selección. Modric es el fútbol. Luka se marchaba del terreno de juego a falta de cinco minutos para el final de la prórroga. No se tenía en pie. Fue él el que pidió el cambio a Zlato Dalic, que le mantenía en el campo por si empataba Inglaterra y el pase a la final se tenía que decidir otra vez desde el punto de penalti. Pero Modric ya no podía más. Incapaz de dar un paso, corría riesgo de lesión. Y con la final a sólo cinco minutos… merecía la pena arriesgarse y sacarle del terreno de juego. La ovación fue atronadora. Su golazo a ArgentinaMundial 2018 | El golazo de Modric ante Argentina Pese al cansancio, los últimos minutos del partido los vivió de pie, dando instrucciones a sus compañeros, suplicándoles a cada uno de ellos una última carrera en el partido. Que la final no se fuera por un último esfuerzo, por pequeño e imposible que fuera. Porque los croatas estaban muertos. Y el asunto ahora es ver cómo se recuperan para la final del domingo. Empezando por Modric, que tras una temporada durísima se plantará en la final con 90 minutos más que los jugadores poderosos jugadores franceses. Luka está viviendo en Rusia el sueño de su vida, el que seguramente ni proyectaba cuando jugaba al fútbol en el parking del edificio que de niño le daba cobijo en Zadar, donde no muy lejos seguían cayendo las bombas de la guerra. Tenía seis años cuando desaparecía Yugoslavia. Entonces, la pelota era su refugio. 26 años después, le da la gloria. Ayer, tras el partido más emocionante de su vida, sus hijos corrían ayer por el césped del Luzhniki y marcaban goles que eran celebrados por los hinchas arlequinados, que es posible que no se muevan de la grada hasta el domingo. Así es Zadar, la cuna de ModricZadar, la ciudad que vio crecer a Luka Modric Mientras, en una esquina del campo, él se hacía fotos con la bandera de Croacia y besaba el escudo, casi con lágrimas en los ojos. Su sueño, el de hacer algo con Croacia, tal y como reconoció en MARCA hace dos años. lo tiene a 90 minutos. O bueno, es probable que a 120 si Croacia se empeña en llevar este Mundial hasta el límite.Al final del partido, Modric sólo quería hablar del triunfo de su selección, del orgullo del pueblo croata. El Balón de Oro, dice, no le interesa ahora mismo, aunque la ola de quienes piden el premio de mejor jugador del mundo para el futbolista del Real Madrid es cada vez más grande. La portada en la que se confesóLo que empezó siendo un simple comentario el día que Croacia ganó a Argentina por 3-0 (con golazo de Luka) se ha convertido en una campaña casi mundial que el domingo puede cobrar forma si levanta la Copa del Mundo al cielo de Moscú.

Foto: Modric celebra el pase a la final
Fuente: Radio Marca

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