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El terrorífico programa de PSOE y Podemos traerá una caída extrema de la actividad y paro masivo

El terrorífico programa de PSOE y Podemos traerá una caída extrema de la actividad y paro masivo

Tras la firma del acuerdo entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias para tratar de formar un Gobierno de coalición de izquierda radical, entre la parte más extremista del PSOE, que representa Sánchez -aunque si para mantenerse en el poder tuviese que disimular otra ideología, a buen seguro que lo haría- y los comunistas extremos de Podemos -ni siquiera “eurocomunistas”- la economía española se encuentra en un serio riesgo.

Ese terrible riesgo se deriva de las medidas que aplicarán. Es cierto que, de momento, sólo han publicado el acuerdo firmado, donde no se desgranan detalladamente las distintas medidas, pero sí que encontramos claros indicios del camino por el que irá dicho acuerdo.

Y dicho camino no es otro que el “camino a la perdición” de la economía. Para comenzar, el gasto aumentará con diferentes medidas, como la estandarización de las escuelas de cero a tres años, cuyo gasto difícilmente puede llevarse a cabo, o lo que llaman fortalecimiento de las pymes, que lo enfocan desde el punto de vista de las subvenciones, no de la eliminación de absurdas barreras burocráticas que impiden que las pequeñas empresas prosperen. Una vez más, el intervencionismo busca la subvención para repartir la miseria en lugar de liberar obstáculos que permitan crear riqueza.

Eso incrementará el gasto de manera importantísima, que podría llegar a ser insostenible. ¿Y cómo lo incrementará? Tenemos los ejemplos de los fallidos presupuestos de 2019, que fueron devueltos al Gobierno, y, especialmente, la actualización del programa de estabilidad que el Gobierno envió a Bruselas a finales de abril.

Allí, el Gobierno establecía una senda de déficit que es complicado que cumpla, pero que, según sus datos, es la siguiente:

Ese déficit, atenuado por un incremento optimista del PIB nominal, se mantenía vigente hasta 2021. Por su parte, el dato de ingresos que estimaba era el que muestra el siguiente cuadro:

Pues bien, a partir del déficit y de los ingresos podemos obtener el volumen de gasto que va a incrementar cada año, de manera que es el que sigue:

Es decir, que nos encontramos con unos incrementos importantísimos de gasto año a año, sostenidos con unos ingresos que no se cumplirán, pues pese a que suban los impuestos no van a ser capaces de que la actividad económica sea tan fuerte como para incrementar 95.505 millones de euros la recaudación entre 2018 y 2022.

Aunque no lo logren, en el documento firmado hablan de lograr el equilibrio presupuestario a través de una justicia fiscal. El equilibrio presupuestario no lo van a conseguir, porque el gasto va a ser tan alto como el comentado anteriormente, o incluso mayor, debido a las presiones de los comunistas de Podemos, con su batería de medidas de gasto, con el añadido de que los ingresos no van a crecer tanto; es más, puede que desciendan. No obstante, pese a que no les surta efecto en recaudación la subida de impuestos, sí que van a llevarla a cabo, de eso podemos estar seguros.

Los riesgos de cada medida

Esa subida que ya preparaba el PSOE en sus fallidos presupuestos era casi confiscatoria, con subidas en el IRPF de hasta en 4 puntos, 15 en las SOCIMIS, establecer el tipo mínimo efectivo del impuesto de Sociedades en el 15%, o subir las cotizaciones sociales, que, de momento, al ser devueltos los presupuestos, es lo único que han podido hacer.

No obstante, no van a renunciar a volver a hacerlo -ya lo dijeron: su política económica es ésa- y en coalición con Podemos esas subidas serán todavía mayores y en más impuestos. Por ejemplo, Podemos propone incrementar el impuesto de Sociedades en 10 puntos a la banca para, según ellos, devolver los fondos aportados por el sector público al sector financiero. Se olvidan de que sin la banca el sistema colapsaría, o, quizás, no se olviden, sino que podría ser que deseasen que colapsase el sistema capitalista.

Por otra parte, y también por la vía del gasto, el acuerdo impone una peligrosa demagogia en materia de pensiones, asegurando su revalorización conforme al coste de la vida, al tiempo que dice que va a garantizar la sostenibilidad de las mismas, cuando con la medida que propone se vuelve matemáticamente imposible. No es cuestión de ideologías, es cuestión de matemáticas: si no se acuerdan reformas que garanticen su viabilidad, el sistema de pensiones estallará, y, con su acuerdo demagogo, Sánchez e Iglesias habrán precipitado la explosión que empobrecerá a los pensionistas. Recientemente, en Libre Mercado explicaba muy bien Domingo Soriano que con los efectos que dicha medida, para su sostenibilidad, tendría, en forma de incremento del pago de cotizaciones, sobre cada trabajador.

En cuanto al mercado de trabajo, dice el acuerdo que van a garantizar el trabajo digno, estable y de calidad, que a buen seguro significará que van a derogar la reforma laboral de 2012, que es la que ha creado el marco más incentivador de empleo estable que hemos tenido en estos últimos cuarenta años.

Del mismo modo, seguro que detrás de esas grandes palabras falsas esconden volver a incrementar exponencialmente el salario mínimo, cuyo efecto pernicioso lo notará el empleo, especialmente los trabajadores menos cualificados, que serán expulsados del mercado de trabajo al no poder generar un valor suficiente para cubrir ese incremento de costes laborales que dicha medida impondrá.

Deberían ser conscientes de que subir el salario mínimo, por tanto, sólo conduce a mayor desempleo, pues las empresas, que son quienes demandan trabajo -y los trabajadores son los que lo ofrecen- van a disminuir su cantidad demandada de trabajadores si el precio del trabajo, que es el salario, está por encima del punto de equilibrio entre la demanda y la oferta. Por tanto, ¿qué habrá conseguido imponer un salario mínimo de 1.000, 1.200 ó 1.500 euros, como plantean PSOE y Podemos? Provocar escasez de demanda de trabajo en el mercado, que se traduce en menos empleo, con lo que enviarán al paro a muchas personas.

Por otra parte, también quiere intervenir el mercado del alquiler, lo que provocará que los propietarios de pisos no querrán ponerlos en alquiler, dado que a ese precio que está por debajo de mercado no les resultará rentable. Ahí, lo que se producirá es una escasez de oferta, con lo que muchas personas que desean que les alquilen un piso, no tendrán quién se lo alquile, lo que limitará el mercado de alquiler.

Todas estas medidas, y otras del mismo estilo que llegarán, aumentarán el déficit por el incremento del gasto y por la caída de actividad económica y el empleo, que hará aumentar la deuda y los desequilibrios de la economía española. Los ciudadanos sufrirán la confiscatoriedad de las subidas de impuestos, las empresas serán expulsadas por la carga tributaria que soportarán, se deslocalizarán, y al deslocalizarse no sólo ya no pagarán nada en impuestos, sino que no darán empleo y muchos trabajadores se irán al paro, con lo que disminuirá el poder adquisitivo, al perder su salario esos trabajadores que pasarán a ser desempleados, se ingresará menos, pues su tributación al IRPF y a la Seguridad Social será menor, y se incrementará el gasto, pues habrá más personas que tendrán que cobrar la prestación por desempleo. La caída extrema de actividad económica y el paro masivo están garantizados. Eso es lo que nos espera con un gobierno radical de izquierdas como el que pretenden formar.

Fuente: esRadio

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